Living Lab
Infraestructura de innovación abierta en entorno real donde comunidad, tejido productivo, administración y conocimiento académico cocrean, experimentan y validan soluciones a retos territoriales concretos.
Orígenes
El MIT y la socialización de la tecnología
El concepto de Living Lab surge a comienzos de los años 2000 en el entorno del MIT (Massachusetts Institute of Technology), especialmente vinculado al trabajo de William J. Mitchell en el MIT Media Lab. La idea inicial era estudiar cómo las personas interactúan con tecnologías emergentes en su vida cotidiana, trasladando la experimentación del laboratorio cerrado al entorno doméstico y urbano real.
El aterrizaje en Europa
Pronto el concepto evolucionó desde un enfoque centrado en tecnologías digitales hacia un modelo más amplio de innovación abierta en contexto real. Europa adoptó y desarrolló el enfoque con rapidez. En 2006 se creó la European Network of Living Labs (ENoLL), red que consolidó una metodología basada en la participación activa de usuarios, la colaboración multiactor y la experimentación territorial.
Durante la década de 2010, los Living Labs se integraron progresivamente en políticas públicas de innovación, transición ecológica, digitalización y desarrollo regional. Pasaron de ser espacios experimentales tecnológicos a convertirse en infraestructuras territoriales de innovación social, especialmente en ámbitos como movilidad sostenible, energía comunitaria, envejecimiento activo, agricultura inteligente o gobernanza participativa.
El rural europeo
En el medio rural europeo, el enfoque encontró un terreno especialmente fértil. Frente a la rigidez de programas estandarizados, el Living Lab permitió adaptar soluciones a realidades locales complejas, fortaleciendo la conexión entre conocimiento científico, saber práctico y comunidad.
Hoy, el Living Lab no se entiende solo como una metodología, sino como una cultura de experimentación colaborativa que conecta investigación, territorio y ciudadanía en procesos de aprendizaje continuo.
¿Qué es un Living Lab?
Lo que caracteriza a los Living Labs es que un proyecto tradicional, aunque sea participativo, ejecuta un plan previamente definido mientras que un Living Lab construye el plan mientras aprende. Además, todos los Living Labs tienen en común:
- Entorno real: la experimentación se desarrolla en contextos vivos (pueblos, cooperativas, explotaciones, espacios comunitarios).
- Cocreación: las personas afectadas por el reto participan en el diseño de la solución.
- Iteración: se prototipa, se prueba, se evalúa y se mejora.
- Multiactor: integra vecinos, organizaciones sociales y comunitarias, empresas, administración y universidad.
- Transferibilidad: documenta procesos para facilitar su réplica.
¿Qué es un Living Lab?
Un Living Lab (laboratorio vivo) es una infraestructura de innovación abierta en entorno real donde comunidad, tejido productivo, administración y conocimiento académico cocrean, experimentan y validan soluciones a retos territoriales concretos.
Los Living Labs rurales
Un Living Lab no es solo una metodología, puede convertirse en una infraestructura social permanente en el territorio y enfrentar retos sucesivos o simultáneos como:
- Testar nuevos modelos de vivienda y rehabilitación patrimonial.
- Experimentar soluciones para la transformación agroalimentaria.
- Probar tecnologías adaptadas a pequeñas escalas productivas.
- Diseñar servicios cooperativos innovadores.
- Integrar la digitalización sin dañar las relaciones comunitarias.
Por lo mismo configuran en sí mismos un Tercer Lugar y pueden coordinarse o ser parte de un tercer lugar agroalimentario.