Fundación Repoblación Terceros Lugares

Tercer lugar

Un Tercer Lugar es un espacio comunitario en el que se delibera, se aprende, se produce y se generan conocimiento e innovación, cuyo resultado es la reapropiación comunitaria de estructuras sociales básicas y el desarrollo práctico de la soberanía a través de la cooperación y el aporte a algún tipo de comunal, esbozando nuevas formas sociales más sostenibles y democráticas que transforman el modo de vivir.

Tercer lugar
Contenido

Historia del concepto de Tercer Lugar

Los Terceros Lugares como espacios deliberativos

El concepto de Tercer Lugar fue creado por el sociólogo Ray Oldenburg en su libro The Great Good Place (1989). Oldenburg observó que las democracias saludables no se sostienen solo en la vida privada (primer lugar: el hogar) ni en la productiva (segundo lugar: el trabajo), sino en espacios comunitarios de encuentro informal propicios a la deliberación.

En esta primera definición los terceros lugares se caracterizarían por:

  • Accesibilidad y neutralidad
  • Conversación como actividad central
  • Ausencia de jerarquías formales
  • Regularidad en la participación
  • Generación de sentido de pertenencia

Históricamente han sido cafés, tabernas, plazas, barberías, bibliotecas o mercados: lugares donde la comunidad se reconoce, debate, crea normas informales y refuerza la confianza social.

Los años 2000: los terceros lugares de la era digital

Con la expansión de Internet y la eclosión de los comunales digitales universales (software libre, hardware libre, conocimiento libre), el concepto de tercer lugar se desplaza hacia entornos orientados a la reapropiación de la tecnología. Surgen espacios en los que comunidad, conocimiento y producción se mezclan:

  • Hacklabs y hackerspaces autogestionados
  • Fab Labs, impulsados inicialmente por el MIT Center for Bits and Atoms
  • Makerspaces y talleres colaborativos
  • Living Labs, articulados en Europa por redes como ENOLL (European Network of Living Labs)
  • Coworkings abiertos y sociales, especialmente en contextos urbanos degradados y, más tarde, rurales

Aquí el tercer lugar deja de ser solo un espacio deliberativo y pasa a ser también un espacio de producción colectiva de conocimiento y prototipado. Estos nuevos terceros lugares:

  • Democratizan el acceso a la tecnología
  • Fomentan la cultura del uso de herramientas libres
  • Aportan a los nuevos comunales digitales universales (software libre, hardware libre, etc.)
  • Crean comunidades de práctica
  • Conectan innovación técnica con innovación social
  • Generan innovación universalmente accesible

El giro francés: Los terceros lugares como infraestructura social

A partir de la década de 2010, en Europa el concepto se amplía. En Francia el éxito y el impacto local de hacklabs y fablabs lleva a que aparezcan nuevas iniciativas muy diversas y los terceros lugares ya no se definan solo por la tecnología, sino por su función social y territorial:

  • Regeneración de barrios
  • Innovación pública y participación ciudadana
  • Nuevas formas de economía local
  • Hibridación entre cultura, trabajo y vida comunitaria

En Francia, actores como La 27e Région impulsaron la idea de los terceros lugares como infraestructuras cívicas de proximidad, capaces de experimentar nuevas formas de servicios públicos, cooperación y producción local. Posteriormente se consolidan redes como France Tiers-Lieux, que reconocen los terceros lugares como parte de la infraestructura social del país.

Los terceros lugares agroalimentarios

El paso siguiente es clave para las zonas rurales: el concepto evoluciona hacia los terceros lugares agroalimentarios (tiers-lieux nourriciers en Francia). Aquí el tercer lugar se vincula a:

  • Producción alimentaria local
  • Transformación y comercialización de proximidad
  • Educación alimentaria
  • Transición ecológica
  • Reconexión entre productores y consumidores

El tercer lugar agroalimentario se orienta reconstruir sistemas alimentarios locales desde la cooperación combinando:

  • Agricultura urbana y periurbana
  • Cocinas compartidas y obradores colectivos
  • Huertos pedagógicos
  • Espacios de transformación alimentaria
  • Restauración social y comunitaria

Ejemplos emblemáticos de esta hibridación entre tercer lugar y alimentación incluyen proyectos como Les Grands Voisins o La Ferme du Rail, donde producción agrícola, inserción social, vivienda y comunidad conviven en un mismo ecosistema.

¿Qué tienen en común todos los terceros lugares?

A lo largo de los últimos 35 años el concepto de tercer lugar se ha ido ampliando conforme se recuperaban espacios para lo comunitario. Ya no podemos quedarnos en la definición original si queremos ser fieles a aquello en lo que la sociedad ha convertido el concepto.

Tercer lugar es...

  • Un espacio comunitario en el que
  • se delibera, se aprende, se produce y se generan conocimiento e innovación,
  • cuyo resultado es la reapropiación comunitaria de estructuras sociales básicas (sea la agenda pública, la tecnología, el aprendizaje, la expresión artística o el sistema alimentario) y
  • el desarrollo práctico de la soberanía (tecnológica, alimentaria, del conocimiento o del debate público)
  • a través de la cooperación y
  • el aporte a algún tipo de comunal (desde software libre a catálogos de técnicas de agricultura regenerativa)
  • esbozando nuevas formas sociales más sostenibles y democráticas
  • que transforman el modo de vivir