Fundación Repoblación Terceros Lugares

Hacklab

Un espacio comunitario autogestionado de experimentación técnica y social donde se practica el aprendizaje colectivo y horizontal para la reapropiación crítica de la tecnología por parte de los vecinos, fomentando la soberanía tecnológica y el comunal digital a través del uso de herramientas y conocimiento libres, generando una conciencia política sobre las arquitecturas digitales de poder que permite a las comunidades ganar soberanía y capacidad de respuesta frente a los retos del presente.

Hacklab
Contenido

Historia y evolución del concepto de Hacklab

El origen: Autogestión y política de la tecnología

El concepto de Hacklab (o laboratorio de hackers) surgió a finales de los años 90 y principios de los 2000, profundamente ligado a la contracultura hacker y a los movimientos sociales de base. A diferencia de los laboratorios institucionales, los hacklabs nacieron en espacios autogestionados —a menudo centros sociales— en ciudades como Berlín, Milán, Barcelona o Madrid.

Inspirados por organizaciones como el Chaos Computer Club (Alemania) y el movimiento de software libre liderado por Richard Stallman, los hacklabs originales no eran solo lugares para arreglar ordenadores, sino espacios de resistencia social y experimentación digital.

En esta primera definición, los hacklabs se caracterizarían por:

  • Autogestión: Funcionamiento asambleario y sin jerarquías.
  • Ética hacker: Pertenencia por el aporte, libertad de acceso, comunales digitales, transparencia...
  • Aprendizaje mutuo: Bajo el lema Cada uno enseña a otro.
  • Crítica social: El uso de la tecnología -y su uso alternativo- como herramienta de emancipación y denuncia.
  • Reciclaje tecnológico: Reacondicionamiento de hardware descartado por el sistema productivo y liberación (Install parties).

Los años 2000: El laboratorio como barricada digital

Con la popularización de Internet, los hacklabs se convirtieron en los primeros Terceros Lugares de la era digital. Fueron los espacios donde se fraguaron las primeras redes inalámbricas libres (como Guifi.net) y arrancó la alfabetización digital en los barrios.

En España, hitos como los Hackmeetings (encuentros anuales de hacklabs) consolidaron una red de nodos donde la tecnología puntera se apropiaba para el uso social. Aquí el hacklab se diferencia del hackerspace tradicional (más centrado en el hobby técnico) por su clara vocación de transformación social y su rechazo a la comercialización del conocimiento.

Del código al comunal digital: El hacklab como infraestructura cívica

A partir de 2010, la filosofía del hacklab permea otros modelos más institucionales como los Fab Labs o los Living Labs. Sin embargo, el hacklab mantiene su esencia de espacio de soberanía. Mientras otros espacios se centran en el prototipado de productos, el hacklab se centra en el desarrollo de derechos y libertades digitales.

Su evolución ha llevado a que hoy se entiendan como infraestructuras críticas para:

  • La cultura digital: No solo aprender a usar herramientas, sino entender qué resultados sociales genera su arquitectura y quién las controla.
  • El desarrollo de tecnologías comunitarias: Herramientas que la comunidad puede entender, reparar y modificar.
  • El aporte a los comunales digitales universales (servidores autónomos, redes alternativas, aplicaciones libres, etc.).

El Hacklab Rural: Autonomía y resiliencia en el territorio

En el contexto de la repoblación, el concepto de hacklab se desplaza al mundo rural. Aquí, hackear significa reimaginar y reapropiarse de los sistemas digitales para dar sostenibilidad al rural.

El Hacklab Rural se convierte en un centro de innovación donde se hibridan los saberes tradicionales con la tecnología libre:

  • Soberanía energética: sistemas fotovoltaicos al servicio de Comunidades Energéticas Locales (CEL=.
  • Agrotech libre: Sensores y herramientas para la agricultura regenerativa desarrolladas por la propia comunidad.
  • Conectividad autónoma: Creación de nodos de red allí donde las operadoras comerciales no llegan y adaptación de sistemas de CMS y CRM para crear comunidad.
  • Derecho a reparar: El hacklab rural como el taller del siglo XXI contra la obsolescencia programada.

Estos espacios funcionan a menudo dentro de coworkings rurales actuando como laboratorios de resiliencia frente a las crisis y disrupciones de gran escala (apagones, desastres naturales, caídas de servicio...).

¿Qué define a un Hacklab hoy en día?

Más allá de los servidores y los soldadores de estaño, el hacklab es una comunidad de aprendizaje que cuestiona el papel de la tecnología en nuestras vidas.

Hacklab es...

  • Un espacio comunitario autogestionado de experimentación técnica y social donde
  • se practica el aprendizaje colectivo y horizontal
  • para la reapropiación crítica de la tecnología por parte de los vecinos,
  • fomentando la soberanía tecnológica y el comunal digital
  • a través del uso de herramientas y conocimiento libres,
  • generando una conciencia política sobre las arquitecturas digitales de poder
  • que permite a las comunidades ganar soberanía y capacidad de respuesta frente a los retos del presente.

Descubre ahora
Fab Lab Fab Lab Espacio Maker Espacio Maker Coworking Coworking Tercer lugar Tercer lugar

Síguenos en el Fediverso

Abre tu servidor Mastodon, Akkoma o compatible, pega el siguiente nombre de cuenta en el buscador de usuarios o perfiles y síguela como a cualquier otro perfil.

@terceroslugares@terceroslugares.repoblacion.ong

Si tu servidor no encuentra la cuenta enseguida, pega el identificador completo en ese mismo buscador.