Cooperativa
Una cooperativa es una asociación económica de personas y/u organizaciones unidas voluntariamente para satisfacer necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática.
¿De dónde viene el cooperativismo?
Los comunales agrarios, ganaderos y pesqueros
Estudiando los antecedentes de la Revolución española, alguien tan poco sospechoso como Brenan señala múltiples ejemplos de:
una cooperativa productiva moderna encajada en una organización comunal antigua y funcionando perfectamente. Lo que ha sido hecho en Port de la Selva, rodeado de influencia anarquista, ha sido hecho también en Ansó, de ambiente carlista, mientras que la organización de cooperativas de Llánabes data del siglo XVIII y precede así al menos en sesenta años al movimiento cooperativista europeo.
Este comunalismo agrario aparece en numerosos relatos de los economistas españoles del siglo XIX retratado como un sistema de loteado rotativo de recursos en función de las capacidades de las familias, combinado con servicios comunales y semillas gratuitas.
La administración es admirable. El cirujano, el pastor de ganados, el herrero, la tienda del boticario, las indulgencias o bulas papales, las letanías, etc., todo era provisto gratuitamente por la municipalidad. La sal, las semillas para la siembra y todo lo que resta de los bienes propios es dividido entre el pueblo justa y equitativamente. Todas las tierras son comunes y son repartidas cada diez años por lotes y en iguales porciones entre todos los vecinos del lugar
Gumersindo de Azcarate. Vestigios del primitivo comunismo en España, 1883
Por supuesto nada de ésto se limitaba a España, como reconoce el propio Brenan, en todo el Sur de Europa y en los países eslavos ocurrían cosas similares. Este es el mundo que los enclosures británicos y las amortizaciones españolas destruyen para establecer arrendatarios, permitir la acumulación originaria y multiplicar la productividad. Este es el mundo de donde vienen los vagos a los que enfrenta la nueva moral utilitarista de Malthus y Bentham.
Sobre sus restos -muchas veces muy lozanos- y para defenderlos, la generación de discípulos de Fourier construirá el cooperativismo productivo moderno. Sus grandes figuras -Godin en Francia y Fernando Garrido en España- propiciarán el salto del comunalismo rural de ganaderos, pescadores y agricultores, a la cooperativa urbana de trabajo asociado.
El cooperativismo de consumo y el artesanado urbano
La historia oficial que acepta como propia la parte mayoritaria del movimiento cooperativo, agrupado en la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), nos dice que el cooperativismo nació en Rochdale, Inglaterra, con una primera cooperativa de consumo creada el 21 de diciembre de 1844, los famosos pioneros de Rochdale.
Rochadale inaugura un movimiento característico del artesanado que estaba convirtiéndose a las nuevas condiciones fabriles. Sin embargo, como hemos visto, Rochdale es en realidad la primera cooperativa de consumo, no la primera cooperativa que surge sin partida de nacimiento clara más de 70 años antes en el rural. Y de hecho, los nuevos trabajadores asalariados, en su mayoría provenientes del campo, inaugurarían otra forma cooperativa muy diferente: la cooperativa de trabajo asociado, deudora de las formas comunales rurales.
La ACI por su lado no aceptó cooperativas de trabajo hasta mucho después de su fundación y sólo en la medida en que se integraron organizaciones mixtas francesas y belgas que incluían coops de trabajo entre una mayoría de coops de consumo. Sólo después de la segunda guerra mundial acepta organizaciones de cooperativas de producción y aún a día de hoy no tiene en su primer nivel de organización una vertical para cooperativas de trabajo, difuminadas dentro de las de producción (que incluyen agrupaciones empresariales de distintos tipos).
Tipos de cooperativas
Las cooperativas se clasifican por sus socios en:
- Cooperativas de primer grado: cubren necesidades directas (trabajo, consumo, vivienda, agrarias) de sus socios
- Cooperativas de segundo grado: son cooperativas de cooperativas que buscan potenciar la actividad económica de las asociadas.
Por objeto se clasifican en:
- Cooperativas de Trabajo Asociado: Los socios aportan su trabajo a la organización en común para producir bienes o servicios.
- Cooperativas de Consumidores y Usuarios: Los socios se agrupan para comprar conjuntamente bienes o servicios.
- Cooperativas de Vivienda: Los socios se agrupan para construir, adquirir o usar de manera compartida sus viviendas.
- Cooperativas Agrarias: Agrupa a propietarios -generalmente pequeños- para producir, transformar o comercializar productos agroganaderos.
- Cooperativas de Explotación Comunitaria de la Tierra: Los socios son propietarios agrarios que ponen en común sus tierras.
- Cooperativas de Servicios: Los socios se agrupan para organizar conjuntamente la prestación de servicios para los propios socios.
- Cooperativas de Crédito y Seguros: Tipo especial de cooperativa de servicios/consumo que presta servicios financieros o de aseguramiento a los socios.
- Cooperativas de Enseñanza: Tipo especial de cooperativas de consumo (si los socios son los progenitores de los alumnos) o de trabajo asociado (si los socios son los profesores y el personal no docente) que organiza centros educativos.
- Cooperativas del Mar: Tipo especial de cooperativa de propietarios (armadores) o de trabajadores (generalmente cofradías) que organizan actividades pesqueras.
Los principios cooperativos
No todas las cooperativas se basan exactamente en los mismos principios. El mínimo común es el de los principios cooperativos de la ACI, inspirados por los principios cooperativos de Rochdale, pero existen otros, normalmente más comprometidos o rigurosos como los Principios Cooperativos Maximalistas, ligados a la tradición de los comunales agrarios y el cooperativismo de trabajo.
Principios Cooperativos ACI
- Adhesión voluntaria y abierta. Las cooperativas son organizaciones voluntarias y abiertas a todas las personas que puedan hacer uso de sus servicios y estén dispuestas a aceptar las responsabilidades de los miembros, sin discriminación de género, condición social, racial, política o religiosa.
- Control democrático de los miembros. Las cooperativas son organizaciones democráticas controladas por sus miembros que participan activamente en la definición de sus políticas y la toma de decisiones. Los hombres y mujeres elegidos como representantes son responsables ante los miembros. En las cooperativas primarias, los miembros tienen iguales derechos de voto (un miembro equivale a un voto) y las cooperativas de otros niveles están igualmente organizadas de manera democrática.
- Participación económica de los miembros. Los miembros contribuyen equitativamente a la constitución del capital de su cooperativa y lo gestionan democráticamente. Generalmente, una parte al menos de dicho capital es propiedad común de la cooperativa. Los miembros suelen recibir una compensación limitada, cuando la hay, sobre el capital suscripto como condición para asociarse. Los miembros destinan los excedentes a todos o alguno de los siguientes fines: el desarrollo de la cooperativa, eventualmente mediante la constitución de reservas, de las cuales una parte al menos debe ser indivisible, distribuir beneficios entre los miembros en proporción a las transacciones que éstos realicen con la cooperativa y brindar apoyo a otras actividades aprobadas por los miembros.
- Autonomía e independencia. Las cooperativas son organizaciones autónomas de autoayuda gestionadas por sus miembros. Cuando celebran acuerdos con otras organizaciones, incluidos los gobiernos, o aumentan su capital gracias a fuentes externas, lo hacen con arreglo a condiciones que permiten a sus miembros conservar el control de manera democrática y preservar su autonomía cooperativa.
- Educación, capacitación e información. Las cooperativas ofrecen educación y capacitación a sus miembros, representantes electos, administradores y empleados de manera que puedan contribuir de manera efectiva al desarrollo de sus cooperativas. Ofrecen información al público en general, particularmente a los jóvenes y a los líderes de opinión, acerca de la naturaleza y los beneficios de la cooperación.
- Cooperación entre cooperativas. Las cooperativas sirven a sus miembros con mayor eficacia y fortalecen el movimiento cooperativo trabajando unidas a través de estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.
- Interés por la comunidad. Las cooperativas trabajan en pro del desarrollo sostenible de sus comunidades aplicando políticas adoptadas por sus miembros.
Principios Cooperativos Maximalistas
- Abundancia. Los miembros de la cooperativa creemos que atender a las necesidades de todos y cada uno de los seres humanos no es solo un objetivo moral irrenunciable sino una posibilidad material al alcance de las generaciones presentes. Por ello, el objetivo de la abundancia debe dar forma y orientar nuestro hacer. Entre otras cosas, renunciamos por principio a la creación artificial de escasez y al establecimiento de monopolios sobre el conocimiento como modo de monetarizar nuestro trabajo y nos comprometemos a desarrollar el comunal social de conocimiento como parte de nuestra acción social colectiva.
- Primacía del trabajo. El cooperativismo de trabajo no es para nosotros una simple fórmula jurídica. Es la forma concreta y asequible para trabajar asociados como productores libres e iguales. En nuestra concepción, el trabajo es lo que da sentido social a los aportes de cada uno, construye comunidad y transforma la realidad global. Concebimos el cooperativismo como la forma de emancipar en lo posible nuestro propio trabajo productivo de condicionantes que reduzcan su significado a mera herramienta de rentabilidad de una inversión monetaria, propia o ajena.
- Desarollo del comunal cooperativo. El desarrollo del trabajo cooperativo produce en el tiempo una serie de bienes comunes, un comunal con muchas facetas: el conocimiento colectivo, la capacidad de resiliencia moral y material, el apoyo de la comunidad que nos rodea, el patrimonio de la cooperativa... En conjunto, este comunal es la medida del buen hacer de la cooperativa en el tiempo. Una parte de él -las reservas acumuladas- depende directamente de los excedentes producidos por la actividad en el mercado; otra -la vigencia y consciencia del conocimiento acumulado, la capacidad de aprendizaje, la fortaleza moral, el apoyo social- de un esfuerzo permanente por documentar, compartir, escuchar y mejorar. En nuestra experiencia y perspectiva ninguna de estas dimensiones puede concebirse como algo claramente separado de las demás. Aportar al comunal como un único bien colectivo, como el verdadero motor y objetivo del trabajo asociado, es para nosotros el compromiso y el principio fundamental de la vida cooperativa.
- Retribución suficiente e igualitaria. Nuestra cooperativa no tiene ánimo de lucro. Su objetivo no es distribuir la máxima cantidad posible de excedente entre sus miembros. El trabajo se retribuirá con principios de suficiencia -teniendo en cuenta las necesidades particulares- e igualdad, evitando la aparición de cualquier tipo de privilegios y grupos diferenciados por sus ingresos.
- Consenso. La cooperativa para nosotros es un metabolismo económico común y no un negocio más o menos puntual o recurrente, por eso debe orientarse sobre grandes líneas de consenso entre sus socios. Consensos sostenidos en valores morales y necesidades colectivas que han de tener en cuenta la realidad social que nos rodea. Aportar y desarrollar esos consensos es una responsabilidad en la que nos reconocemos todos y cada uno de los socios.
6. Mejora de las condiciones materiales y culturales de los trabajadores y su entorno. Creemos que el compromiso social no puede ser simplemente estético o declarativo. Por eso nuestro esfuerzo difusor y nuestra capacidad económica debe contribuir sobre todo, al establecimiento de nuevas sociedades cooperativas de producción, pero también debe complementarse con iniciativas más amplias tendentes a mejorar las condiciones materiales y culturales de los trabajadores por medios cooperativos. La formación de aglomeraciones cooperativas que incluyan, sobre una base sólida de cooperativas de trabajo, cooperativas de enseñanza y formación continua, asociaciones de difusión cultural, cooperativas de consumo y otras formas de cooperación entre trabajadores, es un objetivo que tenemos presente como guía en nuestras decisiones cotidianas.
- No neutralismo. Los socios de la cooperativa compartimos como un ideal común aportar para que la producción social se convierta en un sistema armónico y vasto de trabajo cooperativo. Entendemos que para ello son indispensables cambios sociales generales, cambios de las condiciones generales de la sociedad a los que debemos aportar en la medida de nuestras fuerzas. Por eso no podemos aceptar la idea de que la cooperativa deba declararse neutral ante las grandes alternativas y dilemas a los que la Humanidad se enfrenta.
El cooperativismo, los terceros lugares agroalimentarios y el mundo rural
Existe un notable solapamiento entre el movimiento cooperativo y los terceros lugares. Históricamente buena parte de los terceros lugares están ligados a cooperativas de trabajo (los famosos cafés comunitarios de San Francisco o Nueva York, buena parte de los hacklabs, etc.), de consumo (servicios de cestas ecológicas) o servicios (obradores comunitarios). Y al revés muchos espacios concebidos como terceros lugares se formalizan como cooperativas de distintos tipos. Por ejemplo Actyva S.Coop. en Cáceres que es una cooperativa de consumo o la Estação Cooperativa de Casabranca en Montemor-o-Novo que es una cooperativa integral.
Una cooperativa es...
Una asociación económica de personas y/u organizaciones unidas voluntariamente para satisfacer necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática.